Papas con chorizo

   Desde hace ya unos meses he adoptado el firme propósito de reeducar los hábitos alimenticios de mi familia y los míos propios, para ello en mi carro de la compra nunca faltan productos procedentes de la agricultura ecológica, mucha verdura, legumbres, huevos ecológicos o de gallinas camperas, mucha fruta... Al igual que adquirí hace mucho tiempo un firme compromiso para con los productos nacionales, se ha convertido casi en una obsesión la práctica de mirar la etiqueta y buscar el lugar de procedencia de todo aquello que compro, casi tanto como desde hace ya años mirar la cantidad de sodio que lleva el agua.
    Los fritos nunca han sido muy prolíficos en mi casa, y comer huevos fritos con patatas es todo un festín casi propio de días de fiesta, al parecer de pequeña me alimentaba exclusivamente a base de huevos así que podría ser esa la razón por la que ahora no me llaman la más mínima atención.
    Pero tampoco hace falta obsesionarse y aprovechando que me había llegado un chorizo procedente de Segovia hice estas "papas con chorizo" perfectas para un tapeo o para acompañar esos huevos fritos por los que Edu tanto suspira.
 
 
    Yo siempre compro patatas para cocer y esas son las que utilizo para freír, veréis, mi teoría es que si son de alguna variedad apropiada para cocer quedarán más tiernas y la verdad es que con las patatas fritas no suelo fallar, entre otras cosas porque soy muy exigente con ellas, si las vas a comer tres veces al mes que sean perfectas. Mi madre hace ya años que las deja semi preparadas antes de hacerles la última fritada y la verdad quedan deliciosas, es la manera perfecta de, en el último momento, tener unas patatas listas en cuestión de un par de minutos, al final es como si las confitara previamente para en el momento de servirlas darles el toque de gracia, y yo he adoptado esa sabia costumbre, sobre todo ahora en verano que son tan típicos los tapeos donde no pueden faltar unas buenas bravas.
 
Así las he hecho
 
    Primero he pelado, torneado y vaciado el interior de las patatas, he hecho una primera fritura a todos los trozos por separado, después he  utilizado los extremos del interior de las mismas a modo de tapón una vez rellenas del chorizo bien picado. Cuando ya están rellenas y tapadas volvemos a freír, ahora ya sí perfectamente, dejar sobre un papel absorbente para retirar el exceso de aceite y servir inmediatamente coronadas por un poquito de allioli y unos granos de pimienta multicolor recién molida.
 
 
 
 
Comer bien para envejecer mejor
 
 
 
 
 
 
 
 



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Renovar espacios

   Soy inquieta por naturaleza, no sé lo que es un día sin hacer nada, cuando ya llevo un rato sentada  noto que algo en mi interior se agita, siento que estoy perdiendo el tiempo. Edu, muy sabiamente, siempre me dice "estás descansando, y eso no es perder el tiempo", tal vez algún día lograré relajarme y dejarme llevar por el paso de las horas en calma...

   Como además me atrevo con todo, o casi, por fin me he decidido a cambiar el aspecto del mueble que tenemos a la entrada de casa y que llena uno de esos pequeños rincones que no sabes muy bien que hacer con ellos. Siempre había querido un mueble bonito, pero llegado el momento me tuve que conformar con esto...

   Hace ya un año me aventuré con un cajón, desde entonces ha estado así y desde entonces también está en paradero desconocido su tirador, lo cierto es que nunca encontraba el tiempo suficiente para lijar toda la superficie, éste hecho sumado a mi impaciencia fueron los factores determinantes para que ete proyecto se quedara siempre a la cola.
   Hasta que descubrí las pinturas Chalk Paint, la solución a la vagancia :) porque no tienes que lijar ni decapar, tan solo tienes que preocuparte de elegir el color que más te guste y decorar todo lo que te propongas!

   La chica de All washi tape me explicó el modo en que tenía que aplicar la pintura y posteriormente las ceras, como yo quería un acabado envejecido usé la cera transparente primero y la oscura para conseguir ese aspecto vintage, todo en su conjunto es muy fácil de utilizar y además seca muy rápido, en la misma mañana había terminado todo el trabajo, el mueble estaba en su sitio y no había nada de olores ;)




     Parece mentira como una mano de pintura y unos pequeños detalles pueden cambiar un rincón de esta manera.



Para esta ocasión elegí dos colores, como protagonista principal el blanco antiguo y de la gama de los verdes el Místico. Estoy muy contenta con el resultado, y con lo fácil y cómodo que resulta aplicarlo. Las fotos no le hacen justicia la verdad, pero ahora tenemos un rincón mucho más luminoso y romántico, yo ya estoy pensando en la próxima victima, y tu, ¿te animas?