Domingoterapia


  Para afrontar la vuelta a la rutina no hay nada mejor que la "domingoterapia",  por su nombre pudiera parecer una práctica exclusivamente dominical, sin embargo lo único realmente indispensable es realizarla, independientemente del nombre portador del día en que se lleve a cabo .
  Una disciplina que voy a convertir en imprescindible en mi casa para aliviar el peso de la semana, con sus prisas, sus horarios y su ajetreo enfermizo. Y que ayuda a enfrentarse a la siguiente con fuerzas renovadas y la ilusión de la próxima experiencia venidera.
 
Abramos pues la puerta que nos transportará al bienestar ansiado


Descubrir rincones juntos
 
 
Dejarnos alimentar por los frutos que nos da la tierra
 

 
Disfrutar de cada piedra en el camino
 

 Abandonarnos ante el sosiego
 
 
Conectar con la naturaleza

 
Ser partícipes de ella
 
 
Y de regreso, dejarse vencer por Morfeo
 
 
No te conformes con mirar por la cerradura, traspasa la puerta.
 
 
 
 
 

recliclARTE exprés con tutorial

  Vamos a dar una nueva vida a las cajas de fruta ¿sabéis que por destruirlas vuestros fruteros tienen que ir de vuelta al mercado y pagar por ello? bien, aliviemos su maltrecha economía y de paso la nuestra ;)

Así son
 
Así serán
  Cuando digo que esta entrada va a ser exprés, quiero decir fugaz, porque son las 21:15 y me levanto a las 4:00, pero como soy tan impaciente no podía esperar...

  Empezamos pintando las cajas del color que más nos guste, el modelo que pinté no es el de la primera foto pero es indiferente.



  Vamos a utilizar diferentes técnicas, para el decoupage necesitaréis cola velo, especial para servilletas y madera, servilletas con el modelo que elijáis o papel tisú, en este caso yo he optado por papel tisú que compré hace unos días en Primark por 1,50 €, me parecen preciosos a la par que baratísimos, también compré unos banderines a juego por solo 2 €!


  Bueno también necesitaréis un pincel de celdas blandas y una lima.
 
¡Vamos allá!
Tutorial Decoupage con servilletas a mi manera!

  Primero recortamos el papel a la medida que necesitemos y presentamos en el proyecto, para ello ponemos un poco de cola en la superficie de trabajo.



 

  Una vez hemos presentado en la madera, nos ayudamos con un plástico de una cierta rigidez (yo utilicé el envoltorio del papel decorado) y presionamos por toda la superficie con un trapo para evitar todo tipo de arrugas y burbujas que afearían el resultado final. Al ser una caja muy basta e irregular igualmente no queda tan perfecto como si esto lo realizáramos en una superficie lisa.




  Seguidamente aplicamos la cola por toda la imagen, haciendo especial hincapié en los bordes y los acabados y procurando no apretar demasiado ni arrastrar el papel de forma brusca o se nos romperá, si esto pasara, podéis substituir el trozo roto por otro similar ya que una vez terminado apenas se apreciará la unión.
 
 
 

















  Una vez la cola está seca, el papel d los bordes habrá endurecido, es el momento de hacer servir la lima, con ella recortaremos las partes sobrantes tal y como se muestra en las imágenes.








  Vamos a utilizar otros elementos decorativos, a estas alturas todos habéis oído hablar del Whasi tape, esa cinta adhesiva y de multitud de colores y formas con las que se puede hacer infinidad de cosas, yo soy una enamorada de ella, aunque añado más a las cestas de las que acabo comprando... Las que véis en las cajitas las compré en Alcampo hace unos meses, ignoro si siguen habiendo.




Yo lo he puesto aquí
 
 


  Y también he utilizado stencils, son muy fáciles de aplicar y los resultados espectaculares con el mínimo esfuerzo. Solo hay que adherirlos, pintar sobre ellos y retirarlos enseguida., al menos yo lo hago así.

 He elegido una mariposa pero en el mercado podéis encontrar tantos modelos y temas como vuestra mente sea capaz de imaginar, yo tengo unas ganas locas de un alfabeto itálico.
 











  Este es el resultado final...




Y esta su ubicación...







  Huele a frío, a tierra mojada, amaneceres cubiertos de rocío, chocolate caliente, leña, guisos de cuchara, mantita en el sofá.
 
  Huele a frío, a pereza matutina, café en la cocina , oro y cobre, viento, libros nuevos, lágrimas de mamá, a debut escolar.
 
  Así me huele septiembre, el mes en que nací, cuando la vida se reactiva y despereza después de su letargo estival. Así huele el mes que me vió casarme bajo la lluvia, así huele el final del verano y las primeras rebecas al atardecer.
 
   Hoy hace una año (o casi) publicaba estos cupcakes de zanahoria que pronto volveré a preparar. Como lo hice en facebook no quedó constancia de ellos para el blog, así que hoy, mes en que este blog nacía, a dos días de mi aniversario de boda, a siete de mi cumpleaños y a dieciséis del otoño, lo rescato del baúl de los recuerdos, porque me han entrado unas ganas locas de volverlos a preparar y que mi casa vuelva a inundarse de olor a frío.
 
 
 
 
 
  La receta base era de Silvia de Mi dulce tentación, pero le hice alguna variante, así quedaba:
 
 
Ingredientes:
 
125grs de mantequilla a temperatura ambiente
125 grs de azúcar moreno
2 huevos
175 grs de zanahoria rallada
25 grs de avellana triturada
125 grs de harina
1 cucharadita de canela
16 grs de levadura en polvo
 
Para la crema de queso:
 
160 grs de queso philadelphia
60 grs de mantequilla
300 grs de azúcar glas
unas gotitas de esencia de vainilla
 
 
 
Así se hace
 
  Precalentar el horno a 180º. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que esta doble su tamaño, blanquee y quede una mezcla de aspecto esponjoso, incorporar los huevos (previamente batidos ligeramente), la zanahoria, las avellanas y mezclar el conjunto.
  Mezclar la harina, la canela y la levadura, tamizarlo todo y añadirlo a la mezcla anterior con movimientos envolventes, mejor manualmente para no sobre batir la mezcla.
  Repartir en los moldes y hornear durante unos 25 minutos, una vez estén listos (comprobamos pinchando con  un palillo que debería salir seco) los dejamos enfriar en una rejilla.
 
 
 
 
 
 
 
  Mientras se enfrían  preparamos la crema de queso, mezclando todos los ingredientes anteriores, el queso debe estar muy frío para que la crema consiga tener una buena consistencia. Una vez tengamos los cupcakes totalmente fríos decorar con el frosting y conservar en la nevera hasta el momento de servir.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.
[...]
Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte,
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.
- Leopoldo Lugones, "Rosa de otoño"