Nunca un sueño fue más real...

   Existió una tiempo nada perfecto y lleno de injusticias, de trobadores, cruzadas, caballeros, teólogos, nobles, reyes, vasallos, siervos y campesinos. El medievo y a pesar de su estructura piramidal, de su economía feudal y del poder de la iglesia (cosas que detesto) una época que me fascina desde siempre...
 
 
Abramos una ventana al pasado
 

 
 
 
  Visitemos la ciudad de Carcassonne patrimonio de la humanidad, situada al sur de Francia, donde se halla La Cité, una urbe medieval resguardada por una inmensa fortificación, a donde he vuelto despues de muchos años y aunque mis ojos eran los mismos no miraban de la misma manera.
 
 
  Y soñemos...
 
 
 
 
 
  ...que nacimos en alta cuna (porque de otro modo mejor no haber nacido en esta época), en un lugar con encanto, donde el tiempo pasa lentamente y contemplar el horizonte es un quehacer diario.
 
 
 
 
 
 
  Protegidos por robustas murallas 
 
 
 
 
 
 
que cobijan grandes sueños
 
 
 
 
 
 
donde todo se llena de color
 
 
 
 
 
 
Y siempre que lo deseamos suena nuestra melodía preferida

 

 
 
 
 donde nada malo nos puede pasar, porque por encima de todas las cosas hay un rey que nos abriga
 
 
 
 
 
 
Y se nos permite vivir en dulce
 
 
 

 
 
 
  Ese lugar existe, de nosotros depende que sea una realidad, da igual las paredes que lo acojan, lo importante es todo lo que albergan en su interior.
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El mundo gira, gira que gira...

  Las cosas cambian en cuestión de segundos, la vida está en continuo movimiento, al igual que nosotros, nuestros gustos, nuestras aficiones, nuestros sentimientos, la manera en que nos movemos en el entorno... todo es volátil.

  Este último mes han puesto a prueba muchas de mis capacidades, la reacción ante la frustración, el control de mis emociones, la gestión del orgullo, el refuerzo de la humildad, la fe en las personas... y a pesar de todo ello opto por seguir apostando por ellas, por este mundo cambiante, por las explosiones de sentimientos, por las mariposas en el estómago, por este universo inestable que gira y gira. 

  Llevo muchos días sin publicar nada y esta debería ser mi ultima entrada, entonces, alguien llega y sin preguntar altera tu perspectiva de las cosas y te dice que le encanta tu blog, que te sigue incondicionalmente, que no podría vivir sin el (bueno, tal vez exagero un poco...) en definitiva, alguien que desordena tu mundo, siempre hay quien te está esperando para hacerte vibrar de nuevo (por suerte) ;)

  Aunque los que me seguís en facebook ya habéis visto estas fotos, permitidme que las publique para todos aquellos que caen por aquí inesperadamente para alegrarme la vida.

Para mis ángeles de Charlie

  El pastel de cumpleaños de Lidia en su noveno cumpleaños. Había dicho que lo haría, sin embargo no me apetecía para nada trabajar con fondant, con este calor y bien es sabido que no es una de mis técnica preferidas, aunque sí, a vistosos no les gana nadie.


  Pero de repente me dieron unas ganas terribles de añadir un detalle que lo hiciera más sofisticado y encontré por la web de forma intuitiva la placa de fondant que rodea el bizcocho de chocolate y que compré  Aquí por 5,90 € tienen varios modelos y el servicio es excepcional, yo con las prisas avisé de un día para otro y la tuve sin problemas, además pude ir a recogerla al almacén y me ahorré los gastos de envío. (Con una hoja podéis decorar de esta manera dos bizcochos de 18 cm)


   Treinta y seis horas antes de la celebración seguía sin tener claro como iba a decorar el pastel, Lidia es una niña muy niña, así que lo único que tenía claro era que sería rosa, muy rosa. Y como tantas veces la inspiración llegó de fuera, había visto en facebook unas fotos de un pastel rodeado de mikados de fresa y me enamoró, así que decidí utilizar esta técnica.

  Los mikados blancos los podéis encontrar sin problemas en Alcampo, y para lograr los rosas los cubrís con Candy Melts de este color (bueno en este caso fue así, pero claro pueden ser del color que más os guste)

  Las virutas que rodean el pastel superior son de chocolate de fresa y las compré en Kokoa, las rosas son de fondant, la vela y las mariposas de la Bolsera.



  En la parte superior, bizcocho de chocolate relleno de mousse de frambuesa.
  En la parte inferior, bizcocho básico de vainilla (dos de 4 huevos cada uno) rellenos de ganache de chocolate negro.

   Debido a la mousse este pastel reposó en la nevera casi veinte horas y a pesar de mis miedos, el fondant permaneció intacto, si bien la lámina sudó un poco al rato de estar expuesta a las temperaturas exteriores.

  Y ahora sí, me despido...




la foto.JPG

 

...porque vacaciones solo hay unas y son para disfrutarlas con los míos.