Cuéntame un cuento...

  Cuenta la leyenda que en los alrededores de Montblanc habitaba un feroz dragón que tenía atemorizada a toda la comarca, destruía las tierras y se comía el ganado creando el caos y el terror más profundo.

  Cansados de vivir bajo la constante amenaza de la temible bestia los aldeanos decidieron ofrecerle como presa una persona al día para calmar la vorágine de desastres acontecidos hasta el momento. Pero ¿cómo decidir quién sería el desafortunado vecino que acabaría entre las fauces del animal? pues bien, se decidió dejarlo en manos de la fortuna y a diario se llevaba a cabo un sorteo entre todos los habitantes decidiendo de esta manera quien calmaría la ola de destrucción provocada por el animal.

  Un día la fortuna decidió que la suerte fuese a parar a la hija del rey ( que claro, como ya sabemos era la más dulce, bonita, gentil y adorable de todas las mujeres del reino...) la tristeza se apoderó de todos los ciudadanos quienes incluso de ofrecieron a substituirla (evidentemente...) pero el rey consciente del compromiso que había adquirido y sacrificado como nadie se ratificó, haciendo saber a sus súbditos que no valía más la vida de su hija que la de cualquier otro aldeano (de estos ya no quedan) y así, con el corazón lleno de dolor, ofreció a la princesa en sacrificio.

  Se despidió la frágil doncella de su padre el rey y emprendió la marcha hacía la guarida del monstruo, sola e indefensa pero valiente como ninguna (por supuesto, que estamos hablando de la monarquía) cuando apareció en el camino un valeroso caballero de dorada armadura montado en su grácil corcel, la princesa le imploró que huyese o sería devorado también por el dragón (veis como era de conducta intachable). El caballero no solo no retrocedió sino que explicó a la princesa que había venido a liberarla a ella y a todo el pueblo de Montblanc  de la fiera (suerte que hay quien piensa en la plebe) .



  Así fue como aquel  joven forastero repleto de una entereza hasta entonces desconocida (digo yo porque mira que llevaba tiempo el bicho haciendo de las suyas) se enfrentó a tan temida bestia, viéndose arrastrado en una lucha sin precedentes donde el caballero daría muerte al dragón hiriéndolo con su lanza, cuenta la leyenda que de la sangre del animal nació una rosa.



SANT JORDI GLORIÓS
Mi rosa de Sant Jordi más duradera

Sant Jordi té una rosa mig desclosa,
pintada de vermell i de neguit;
Catalunya és el nom d'aquesta rosa,
i Sant Jordi la porta sobre el pit.
La rosa li ha contat gràcies i penes
i ell se l'estima fins qui sap a on,
i amb ella té més sang a dins les venes
per plantar cara a tots els dracs del món.
Josep Maria de Segarra (1894-1961)



  El pueblo de Montblanc asombrado espectador de la batalla recibió al caballero Sant Jordi con grandes honores y el rey no dudó en ofrecerle la mano de su hija la princesa, quien no creyéndose merecedor de tal gracia (de estos también quedan pocos) se disculpó ante el rey desapareciendo tan misteriosamente como había llegado.
 
  Perdonadme la sorna, pues no es mi intención enturbiar tan noble leyenda caballeresca, pero en los tiempos que corren es ardua tarea reprimir algún que otro sentimiento.

  Antiguamente las clases nobles celebraban fiestas y torneos donde eran excluidas las clases populares (lo que yo decía) y las damas eran obsequiadas con rosas y flores, tradición que ya forma parte de nuestro folclore, extendida por toda Catalunya en esta fiesta que ahora ya sí celebra todo el mundo cada 23 de Abril, coincidiendo con el día del libro que conmemora la muerte de Miguel de Cervantes (entre otros ilustres según he podido ver)

  Uno de los motivos que más me gustan de esta "diada" es el hecho de que los libros salgan a las calles, las librerías cobren vida  y las aceras se inunden de rosas de infinitos colores (algunos surrealistas para mi gusto) aunque la reina entre las reinas sigue siendo la rosa roja (que para algo nació de la sangre del dragón)

Paradeta al carrer


Un racó ple de llibres

Paradeta d'un AMPA per recollir fons


  En mi particular Sant Jordi ha habido visita a las paradetes del carrer, a la librería, libros por doquier y rosas en abundancia, la de mi padre que nunca falla (no sabes cuánto significa tu rosa para las mujeres de esta casa), la de mi tío que siempre innova (tu mejor rosa el rosal que me regalaste hace unos años) la de mi marido que rescata de mi rosal con sincero sentimiento para que su aroma impregne mi casa.

  Dulces galletas para esta jornada lectora en la que una flor y un libro habrán arrancado más de una sonrisa.



Feliç diada de Sant Jordi


"Mi agradecimiento a todos los que leéis este blog, que se que sois unos cuantos, por dejarme entrar en vuestras vidas y transportar este pequeño rincón a tantas partes del mundo, lugares que ni tan siquiera he soñado visitar y que él ha recorrido gracias a vosotros, ya hemos dado la vuelta al mundo, por ello un abrazo y un pensamiento sincero para todos y cada uno de los que estáis al otro lado."

1 comentario:

  1. Mar, qué gracia que hayamos coincidido en contar la historia con esos toques de ironía!! jajaja
    Sabes que tu perfil no me dirige a tu blog?? Te lo digo porque no sabía quien eras... pero al final te he descubierto!! jajaja
    Muy bonitas galletas.
    Un besazo y espero que pasaras un feliz Sant Jordi!!

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"Cuánto me alegro de que pintes conmigo en blanco y negro graffitis en los muros del planeta y, si falta un color en mi paleta ReGaLaMeLo tu"