Tiempos para compartir

  Tiempos de soñar, amar, esperar, sentir, crecer, de serenidad, calma, sosiego, tiempos felices, tiempos de crisis, incertidumbre, temor, humildad, sufrimiento, caridad, para todos tiempo, tiempos diferentes, distintos todos ellos, pero todo tiempo, tiempo que se va... 

  No dejes nunca que nadie se aleje sin una palabra amable, sin una sonrisa calma, porque nada vuelve salvo los recuerdos. Cuando regalas un momento extraordinario a otra persona, no solo estás obsequiándola con un instante, le ofreces la posibilidad de refugiarse en el siempre que lo precise.

  Estás fechas son una buena excusa para reunirnos en torno a una mesa y compartir,  si me brindáis el privilegio de colarme en vuestras mesas, tal vez podamos participar de algún instante de complicidad si algún día nuestras miradas se cruzan.



Sandwich de red velvet, o dulces bolas para un improvisado árbol

Ingredientes
300 grs de harina de trigo
20 gramos de cacao en polvo
1/2 cucharadita de levadura
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
1/4 de cucharadita de sal
170 grs de mantequilla a temperatura ambiente
200 grs de azúcar en grano
1 huevo grande a temperatura ambiente
extracto de vainilla
180 ml. de buttermilk
colorante rojo

Así se hacen:

Precalentar el horno a 180 grados y preparar una bandeja con papel sulfurizado.

Mezclar la harina, el cacao, la levadura, el bicarbonato y la sal y tamizarlo en un bol, reservar.

Batir la mantequilla con el azúcar hasta que esté suave y esponja, a continuación integrar el huevo batido muy poco a poco en forma de hilo sin dejar de batir, una vez incorporado agregar el extracto de vainilla.

Para darle color podéis agregar el colorante al buttermilk (pero no lo recomiendo si utilizáis colorante en gel, pues cuesta bastante de integrar pudiendo incluso quedar grumos) así que mejor utilizáis el método habitual para los red velvets, es decir, agregar el colorante a la masa una vez finalizada la preparación de la misma, de esta manera podréis acertar mucho mejor con el color que deseéis.

En este punto incorporar a la mezcla los elementos secos a cucharadas colmadas (en tres veces) y el buttermilk (en dos veces) alternando estos y empezando y acabando por los secos. 
Si habéis decidido teñir al final este es el momento.

Cortar secciones de un cordel bonito y disponerlos en la bandeja del horno, yo he utilizado "cola de rata" (de venta en mercerías) en color perla, no es necesario mojarlo, no prende en el horno ni altera su color. En cada uno de los extremos depositar una porción de la masa, he utilizado un vaciador de alimentos y la medida me ha parecido perfecta, tras la primera aplicación he sumergido el utensilio en agua muy caliente para retirarle los restos de masa sobrante y de esta manera facilitar la caída de esta. Una vez todas dispuestas en la bandeja y con los dedos humedecidos dar unos pequeños golpecitos para alisar la superficie, veréis que no se engancha nada y podéis modificarlas un poquito en el supuesto que hayan quedado algo deformes.

Aquí tenéis una muestra de su elaboración

Hornear entre 10 y 12 minutos, una vez fuera del horno retirar de la placa y transferirlas a una rejilla hasta que enfríen. Una vez frías decorar como más os guste, teniendo la precaución de hacer los dibujos de forma que al cerrar las bolas estos queden rectos. Veréis que yo he utilizado imágenes muy sencillas ( no os voy a engañar, resulta muy entretenido) ayudada por una manga pastelera y chocolate blanco de cobertura, pero hay miles de posibilidades , fondant, estarcido o incluso un sencillo lazo  rodeando ambas partes.

Seguro que podéis hacerlo muchisisimo mejor

Una vez seca la decoración rellenar y ensamblar con crema de queso

113 grs mantequilla sin sal a temperatura ambiente
227 grs queso crema
345 grs azúcar glas tamizada
extracto de vainilla
Batir hasta obtener una mezcla sin grumos y consistente.

Aquí el resultado, espero que os guste.



¿Quién podrá resistirse en la sobremesa de acompañar el café con una de estas dulces bolas de navidad?, podéis presentarlas en un árbol de ramas secas o bien en uno de hierro forjado que podréis encontrar en los centros comerciales ¿no os parece original?

Comparte tus ideas y transfórmalas en momentos.

5 comentarios:

  1. Qué linda idea...eso de tener una mesa puesta para el café y el árbol al lado con sus bolas tentadoras al alcance de la mano.Lo difícil será comerse solo una.

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  2. Hummm!! que vista tienenn, deben estar riquisimas, me apunto a saborearlas con un delicioso café. Ana

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  3. Muy bonita tu idea, te han quedado genial

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  4. una preciosidad como todo lo que haces

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  5. como no encuentro la manera de poder hacerme fen de tu pagina pero he visto que si puedo dejar un comentario como anonimo! M.V.P una preciosidad como todo lo que haces

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"Cuánto me alegro de que pintes conmigo en blanco y negro graffitis en los muros del planeta y, si falta un color en mi paleta ReGaLaMeLo tu"