Polvorones mantecados

    Si alguien os dijese que comería polvorones durante todo el año, incluso en época estival, siendo esa persona además con quien compartís vuestra vida ¿no os pondríais inmediatamente a elaborar unos caseros?




    He buscado recetas de estos dulces navideños y finalmente he hecho un mix de un par de ellas, la receta es tan sencilla como rica y salen aproximadamente unas 14 unidades:

Categoría: Dulce                   Dificultad: Fácil

Ingredientes:

230 gr harina de repostería ( antes de utilizarla ponerla a secar en el horno 15 minutos a 120º moviendo constantemente)
80 gr almendra molida ( he hecho dos variantes, unos con almendra tostada y otros con la almendra cruda)
130 gr manteca de cerdo
1 cucharadita canela
1 cucharadita de anís
80 gr azúcar glas

Así se hacen:

    Ablandamos la manteca de cerdo batiéndola hasta conseguir el punto de pomada, seguidamente incorporar el resto de ingredientes y mezclar muy bien, por último, amasar y reservar en la nevera alrededor de media hora, si pasado este tiempo comprobáis que la masa es excesivamente enganchosa, no dudéis en dejarla un rato más, una vez fría será mucho más fácil de manejar.
    Una vez pasado el tiempo de reposo, crear un cilindro y cortar secciones todas del mismo tamaño, podéis extender una fina capa de azúcar glas sobre la superficie donde vayáis a trabajar para facilitaros el trabajo,  coger cada una de ellas, redondearlas y ponerlas la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado y luego aplanarlas levemente para darles forma, es importante que dejéis una separación prudencial entre ellas pues tienden a crecer un poquito. Hornear a 180º durante 5 o 7 minutos, hasta que apreciéis que empiezan a agrietarse, será entonces el momento de retirarlos y dejar enfriar. No los manipuléis hasta que estén totalmente fríos o podrían romperse. Una vez fríos espolvorear con azúcar glas.


    Como podéis observar algunos de ellos tienen una capa de almendra por la parte superior, bien, la puse antes de hornear. Podéis hacer diferentes variantes, por ejemplo, retirar la canela y el anís y substituirlos por la ralladura de un limón, o agregar a la masa cacao, coco, esencia de vainilla...

Para empaquetarlos he usado servilletas de papel, pero quedarán muy vistosos con papel de seda o celofán, o podéis simplemente guardarlos en un bote cerrado herméticamente.



Estamos a las puertas de diciembre, ya empiezo a percibir el dulce olor de la navidad.

Con mucho gusto... denuncio


  Durante el transcurso de esta semana he escuchado atónita historias de vidas ajenas que me han conmovido, vidas anónimas y no tan anónimas que sufren diariamente situaciones extremas.
  
   Paradójicamente, ayer veía una noticia que ilustraba la realidad actual, al parecer el 80% de los jóvenes creen que es deber de la mujer complacer al novio, que el hombre lo es más si se muestra agresivo y la mujer si es sumisa y complaciente, ni que decir tengo lo alarmante de esta cifra, es lamentable que los jóvenes tengan una idea tan errónea del amor.

   NO te quiere más porque te respetes menos, NO es halagador ni síntoma de amor verdadero la manifestación incontrolada de los celos, NO te respeta si no valora tus opiniones ni tus acciones, NO eres una posesión y por lo tanto puedes y debes relacionarte con otras personas, No es más hombre porque muestre su fuerza.


La primera vez que agachas la cabeza es el inicio de la pérdida de tu dignidad.

Busca ayuda, levanta la mano, el dolor no debe causar vergüenza, la humillación es la antesala de la soledad. No esperes a que te levante la mano, si alguna vez lo hace porque te pilla desprevenida no se lo permitas una segunda vez.

En el día internacional de la violencia de género, quiero unirme a todas vosotras, levantar mi voz por todas las que sufrís en silencio, NO ESTÁIS SOLAS y celebro la valentía de todas las que reconocisteis los síntomas y denunciasteis para poder retomar vuestras vidas desde la dignidad con el derecho que todos tenemos a sentirnos seguros y libres.

Si como yo condenas estas actitudes deja un comentario, haz oir tu voz.

 Por el derecho de todos a vivir dignamente, sin miedo y en homenaje a todas las que llegaron tarde.

Mar Castro

La galleta que vino a pasar el fin de semana... y se quedó.

Cuando pienso en la navidad siempre veo un árbol, un gran árbol decorado, el calor de un hogar, la ilusión de la infancia y nieve... he juntado todo esto en este proyecto, no sabría decir en qué momento dejó de ser una galleta para convertirse en una postal, en fin, aunque no estaba previsto participará en el concurso que organiza  My lovely Food "Tu mejor galleta navideña", desearme suerte!

Adoro esa sensación de bienestar que se respira por todas partes en estas fecha, sobre todo en los centros comerciales, ese derroche de optimismo y fastuosidad, no, no os confundáis, no es el consumismo incontrolado lo que adoro, es la imagen de felicidad pletórica que desprende la gente, la excitación de las compras, siempre acompañadas por esas alegres cancioncillas y esas mágicas luces que te hacen creer que en navidad, aunque no se pueda, se puede, adoro la ingenuidad de quien con numantina defensa mantiene que todo es posible.

Observo el bullicioso ir y venir de la gente, los brillantes ojos de los niños mirando atónitos como las pantallas de televisión les muestran falsas realidades que alimentan su ilusión, el centelleo de sus pupilas al oírme hablar de como Papa Noel y los Reyes Magos emprenderán la ardua tarea de repartir regalos en todos  los hogares sin ser vistos, me encanta alimentar esa magia porque ¿qué sería de la vida sin ilusión?


La ilusión de unos padres es sin duda compartir los máximos momentos placenteros con su prole, como madre anhelo pasar cada momento importante y no tan importante de mis hijos a su lado, al igual que ellos hacen ahora. Arnau me acompañó la tarde del jueves preparando la masa que daría forma a esta galleta, entre otras, mi dulce retoño... utilizamos la ya famosísima receta de Bea, yo no lo podría explicar mejor, he de decir que yo no la había usado nunca antes y reconozco que la thermomix sufre bastante con estas cantidades tal y como ella bien dice, pero por el momento no tengo mejor manera de hacerla.


Aquí está mi pequeño colaborador


Hasta la hora de incluir la harina utilizo la mariposa, despues es imposible, es necesario retirarla. Arnau, entre los aromas que tenía, eligió muy acertadamente el de Almendra para incorporarlo a la masa.


Querido Papa Noel, quiero una KA
Una vez la masa ya es compacta formamos una bola que dividimos en cuatro partes "iguales"  que estiraremos uniformemente y dejaremos reposar en la nevera, en mi caso y dado que ya eran las 19:30 horas aguardó hasta el viernes.




El viernes, di forma a la masa ayudada de un cortador de galletas con los bordes ondulados, fui haciendo muescas por todo el contorno a modo de sello, de un tamaño aproximado a medio folio Dina4. A continuación preparé la glasa, una vez más con la thermomix, lo que yo hago y me resulta bastante, es tamizar el azúcar y la pongo 4 minutos a 37º (para asegurar la correcta disolución del azúcar) a velocidad 3.
Posteriormente una vez elegidos los colores del zócalo y la pared, inicié la decoración.






Para el zócalo he utilizado el color Ivory de la casa Wilton, la franja central es fondant que he texturizado con un estampado floral en consonancia con el conjunto, la parte superior y que simulará un empapelado está teñida con Rosa rosado de la misma marca. La dejé secar durante unas horas, tras las que completé lo que sería la base principal del diseño, dibujando un ventanal con cuarterones cuyos cristales pinté con pincel en color azul rebajado con agua directamente sobre la glasa ya seca, para finalizar agregando unos pequeños, dispersos e irregulares puntos blancos imitando la nieve.



El árbol está pintado primero con rotulador comestible sobre la base y la glasa está aplicada con pincel,  intentando texturizar la superficie para darle el máximo realismo, el baúl también en glasa con los cojines de fondant pintados a pincel con color perlado de Americolor, el estampado de la pared tambien con rotulador comestible simula pequeñas flores amarillas.

Como no dispongo de todo el día, no fue hasta el domingo cuando hice la niña y el osito que culminaron la galleta, ambos con fondant, para crear volumen y perspectiva. ¡eh aquí el resultado!



Estoy muy satisfecha, pese a no ser una experta, creo que he plasmado todo lo que más me gusta de la navidad con esta galleta y tengo la sensación de que he salido airosa. Ni que decir tengo que la masa es deliciosa, aunque tenía mis dudas cuando al manipularla mis manos brillaban producto de la mantequilla. La glasa, fue aromatizada con vainilla y el olor que desprendía era delicioso al igual que su sabor. Ha sido una faena laboriosa pero altamente satisfactoria, aunque me quedan muchas galletas por hacer antes de lograr la perfección de la glasa y su manipulado.

Por el momento esta dulce tentación está a la espera de su momento estelar, el más celebrado, el de la ingesta. ¿Querrás festejar conmigo?



Pequeños placeres

Tal vez, si solo os fijáis en la foto que os traigo hoy, podríais incurrir en el error de pensar que se trata de otro postre, sin embargo, si observáis detenidamente podréis apreciar en ella texturas familiares y de uso cotidiano. Se trata de un excelente aperitivo, entrante o acompañamiento, todo vale cuando somos nosotros los que vestimos nuestra mesa.


Delicia del Chef del Gran Celebration
Vale, he dicho tal vez...

Durante una de las cenas de mis vacaciones, el chef nos obsequió con esta delicatessen, se trata de paté, queso fresco y compota de manzana, aunque su presentación era bastante austera (se limitaba al "pedacito de cielo" sobre el plato) no he podido quitármelo de la cabeza, aquella noche repetía primer plato con mucho gusto.

Mi sugerencia:

Pintar un plato con una reducción de Pedro Ximenez y reservar, ayudados por un molde preparar una capa gruesa de paté de oporto a la que le seguirá otra igualmente gruesa de queso philadelphia, en este momento presionar de la parte superior para retirar el molde, con ayuda de una pala, espátula o cuchillo trasladar el "petit plaer" al plato decorado recubrir con puré de manzana (yo he utilizado el de la gama de cocina creativa de Hero) y adornar como deseéis, yo he añadido unas frambuesas porque este plato me parece de fiesta y el rojo un color muy sugerente.

Por supuesto pueden haber variantes, el paté y el queso han sido a mi elección, ignoro cual se utilizó en la receta original, pero os puedo garantizar que es exquisito, una delicia para la vista y para el paladar, y no lo digo solo yo, mi hija, exigente gourmet desde pequeñita, en cuanto lo ha visto ha deseado probarlo y al degustarlo ha tenido claro que querrá repetir.


"Si a pesar de todo, logras ver las cosas hermosas que tiene lo cotidiano, tu camino será alegre y llegarás a la felicidad" (Anónimo)


Desconcierto, fustración, recompensa y unos grandes ojos azules


  Todo tenía que salir bien, que digo bien, perfecto. Había estado planeando la fiesta de cumpleaños de mi hijo Arnau desde hacía un mes, tenía claro todo, la temática, los colores, la composición del bufete, los invitados y sobre todo que no quería angustiarme con los preparativos, solo disfrutarlos.

Se avecinaba una semana dura, era consciente de ello, pero mis deseos por darle a mi pequeño la mejor fiesta de cumpleaños calmaban mi ansiedad. El sábado todo estaría listo tal y como había imaginado, salvo por una excepción, esa semana todo salia mal.... El lunes me atacaba una poderosa gastroenteritis, así que en cama adelanté como pude el material de papel, cajas de palomitas, etiquetas, bolsas de final de fiesta y lacitos varios...

Por suerte había sido lo suficientemente previsora como par hacer y congelar el fin de semana anterior unos cake pops de red velvet que hice usando  la receta de Alma, hornee toda la masa en un molde de 17 cm, diría que quedó incluso más jugosa que en las propias cápsulas, vamos, tan delicioso estaba que si no me freno me quedo sin cake pops... Tras comerme la tercera parte del bizcocho, desmigué y mezcle con 2 tarrinas de postre de queso sabor fresa Reny Picot hasta obtener una pasta los suficientemente homogénea para redondearla, hice las bolitas pequeñitas, a modo de bocadito, pues estéticamente me parecían una delicia y los congelé ya empalados, así que el día de antes solo quedaba bañarlas en chocolate uummmm



Así se hicieron


Cake pops, en segundo plano unos igualmente deliciosos cedidos por Ana


Nuria, la princesa de mi casa degustando uno... tras otro
El miércoles no estaba ni mucho menos bien, pero provista de mascarilla y guantes, a fin de no contaminar nada de lo que hiciese, y de mucha ilusión, preparé el bizcocho más desastroso de la historia, con lo malita que estaba... no podía ser verdad. Utilicé un MSC de vainilla, pesé la masa y la dividí en cinco partes iguales, que finalmente quedaron en cuatro hornadas ¿porqué decidieron deformarse de forma inusual durante el horneado? lo ignoro, quiero pensar que simplemente no era mi semana, había oído hablar de días malos ¿pero semanas?, pues sí, también existen. Pero no me rendí, preparé ganache de chocolate (las medidas pueden variar pero sin dejar de ser proporcionales):

500 grs de nata y 500 grs de chocolate de cobertura, calentar la nata, retirar antes del hervor, e introducir el chocolate, mezclar hasta que esté bien casado y forme una crema, dejar enfriar y guardar en la nevera.

Y le llegó el turno al almíbar, utilicé 200 mls de agua, 200 grs de azúcar y dos cucharadas generosas de la esencia de vainilla casera que lleva algunos meses macerando en mi despensa a base de ron cubano (gracias por la aportación Sonia) y unas 12 vainas de vainilla. Como no podía ser de otra manera espesó tanto que pasó a ser de una textura parecida a la miel, de verdad que no estaba para nada... pero lo conservé pues tenía un sabor increíble.

El jueves por la tarde me encontraba mucho más animada así que me decidí a darle forma al pastel, ¡estaba dispuesta a salvarlo! y bueno, parece que así fue...

Tom y Jerry


De Tom y Jerry a Rasca y Pica


El corte, bizcocho en color azul y relleno de Oreo y chocolate
Hubo de todo, rincón del café, con galletas de chocolate con la inicial de Arnau en azul, momentos dulces, con cupcakes de vainilla y cobertura de chocolate, cake pops, nubes, merengues y crema catalana y momentos salados, con bocadillos variados y aperitivos. Todos disfrutamos mucho, adultos y niños, y yo tuve la  recompensa de mi desastrosa semana cuando vi la cara iluminada de mi pequeño a ver su pastel, la de Arnau y la de todos los niños invitados a la fiesta que hicieron un corro alrededor nuestro tan espeso que fue imposible hacerle la foto soplando la vela ¡qué felicidad, por fin algo había salido bien!

Mi marido, mi hijo, la rubia cabellera de mi hija y yo.


Aquí la mesa, por las fechas hubo que disponerla en el garage, una pena.

Desde aquí mi más sentido agradecimiento a todos los que habéis colaborado, también a los que os ofrecisteis, Ana, gracias por preocuparte de mis horas bajas y tomarte las molestias de hacer unos maravillosos cake pops ambientados para mi hijo, todos coincidimos en que eran deliciosos, nunca te podré agradecer suficiente este derroche de generosidad tuyo. Carlos, gracias una vez más por estar a mi lado siempre que oyes la palabra fondant, ya sabes que me aterroriza y solo tu presencia ya parece calmarme, gracias a esas manos que amasaron, tiñeron  y ayudaron a crear a Tom y por supuesto por tus fotos. Mama, gracias por responder tan deprisa a mi petición, la mesa no habría sido la misma sin tu maravilloso dibujo. Sonia, gracias por ser siempre la ultima en irte por prestarme tus manos para recoger.
Gracias a todos los que nos acompañasteis en este día que sin duda mi hijo tardará en olvidar. Felicidades cariño y que celebremos muchos más. Te quiero.