Lenguas de gato

Categoría. Dulce             Dificultad: Muy fácil

Cuando uno se da un tiempo para descansar, y cuando digo descansar me refiero a descansar de verdad, a sentir sosiego en cuerpo y mente. Tras la pausa,  vuelve cargando unas maletas llenas de ilusiones, sorpresas, fotos, anécdotas,  gentes, añoranza, lugares, momentos, risas... y unos cuantos kilos de más, solo si traes todo esto se puede decir que tus vacaciones han sido plenas.
Siguiendo este decálogo han transcurrido mis ocho días de relax, son tantos los instantes que retengo en la retina que aun necesito algo de tiempo para organizarlos. Antes de la marcha, quería hacer, como si de un presagio se tratara,  "lenguas de gato" unas galletas que me gustan desde siempre y que recuerdo especialmente cuando se acerca el frío, no hay mejor compañeras para una taza de chocolate caliente en una tarde otoñal.



  Gatos, gatos y más gatos han visto mis ojos durante todos estos días en cada uno de los lugares en los que he estado, estaban por  todas partes, así que no he podido evitarlo, mi primera receta después de las vacaciones no podía ser otra "lenguas de gato" espero que las disfrutéis, porque están uumm...


Me he tomado la licencia de modificar una receta que he encontrado por la web y que me ha gustado especialmente por estar libre de grasas, aunque no de azúcar, no podía ser perfecto... y que dedico a todos los gatos Italianos, Croatas y Griegos.

Ingredientes

220 grs de harina
30 grs Almendra molida
3 huevos
250 grs de azúcar
Aroma de vainilla





Así se hace

Batir los huevos con una batidora de varillas hasta que estén espumosos, seguidamente, incorporar el azúcar poco a poco y continuar montando la mezcla, llegados a este punto agregar unas gotas de esencia de vainilla al gusto. Unir las almendras a la harina y tamizarlas sobre la mezcla resultante para acto seguido, esta vez provistos de una espátula,  integrar estos dos elementos con movimientos envolventes, una vez desprovista de grumos introducir el conjunto en una manga pastelera, donde dejaremos reposar en la nevera hasta que enfríe, alrededor de 20 minutos, mientras realizamos esta operación podemos precalentar el horno a 180º.
He tenido unos pequeños ayudantes ;)
En la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado o untada de aceite o mantequilla, disponer pequeños bastoncillos ayudados de la manga pastelera a la que le habréis hecho un orificio de un centímetro más o menos, dejar espacio entre ellos ya que tienden a expandirse un poco y ellos solos adoptan la forma. Cuando las orillas estén doradas es el momento de retirarlos y traspasarlos a una rejilla hasta que enfríen por completo, salen sobre unas 80 galletas, así que podéis organizar una chocolatada multitudinaria.

  Están muy buenas así o bien bañadas con chocolate de cobertura pero tendréis que esperar a que este solidifique, eso ya lo dejo a vuestra elección.

 
Feliz merienda!


No hay comentarios:

Publicar un comentario

"Cuánto me alegro de que pintes conmigo en blanco y negro graffitis en los muros del planeta y, si falta un color en mi paleta ReGaLaMeLo tu"