Las galletas que no llegan y unos Red Velvets viajeros

Tenía intención de hacer un guiño a Haloween y publicar unas galletas terroríficamente tiernas, pero por el momento tendrán que esperar, quien sabe si hasta el próximo año...  el caso es que las galletas están hechas y esperando a ser decoradas, pero por algún extraño motivo ayer no era mi día, pese a tener un aspecto fabuloso algunas saben a exceso de horneado y mañana, vamos hoy, estaré todo el día fuera así que imposible hacer otra hornada, bueno, para galletas bonitas las que corren por la web...


En lugar de eso y en honor a una de las primeras personas que me abrieron las puertas al fascinante mundo de los cupcakes he hecho unos red velvet, sí realmente soy poco original, pero aunque quería innovar no he podido evitarlo, si hace tiempo que no hago cupcakes y pienso en ellos, solo me apetece hacer Red Velvet, me apasionan y ¿quién dice que no hay mil maneras de decorarlos? a mí todavía me faltan 996...
Red velvet

  No pongo la receta ya que yo misma sigo a pies juntillas la de Alma de Objetivo cupcake perfecto, podéis encontrarla aquí  tenéis el éxito asegurado, yo me conformo con mostraros los míos. Siento la calidad de las imágenes, pero ni la hora ni el lugar acompañaban por la falta de luz. 


Red Velvet en blanco y negro con purpurina
Red velvet con boquilla 1M Wilton simulando una rosa

Red velvet cucurucho salpicado de gotas de velvet

Hoy será un día muy especial en mi familia, un día de reunión, que sin duda llenará el aire de recuerdos, momentos felices, risas, bullicio, caos... y en la memoria una ausencia obligada. Te recuerdo y te llevo conmigo, porque estás en las cosas que tocaste, que miraste, que sentiste...

Todos los primos nos reunimos con nuestras respectivas familias, y somos muchos, con la finalidad de hacer una gran comida familiar que tendrá como broche final la inmortalización del momento todos juntos y que regalaremos a nuestra querida abuela nonagenaria que camina lenta hacia los cien años pero con paso seguro.

Allí haré entrega de mis cupcakes viajeros, no podía dejar pasar la ocasión para hacerle llegar unos a un gran aficionado a estos dulces manjares, entre otros, para ese exigente paladar con todo mi cariño y el deseo de que le gusten la mitad que a mí que ya sería mucho.



Buen viaje y feliz acogida!


Panellets





Me gusta el otoño, sus colores, las alfombras de hojas que se forman en las aceras, la lluvia tras los cristales de mi ventana, el brillo del agua en los tejados, ver a mis hijos sonrientes chapoteando en los charcos... 

Cuando el mes de octubre llega a su fin, se celebra en Cataluña la fiesta de la castañada, donde se comen panellets, castañas, boniatos y fruta confitada, acompañada de Moscatel (un vino muy dulce, derivado de la uva del mismo nombre), es típico ver a las castañeras en las calles vendiendo castañas tostadas bien calentitas que hacen en unos bidones y que te entregan en un cucurucho de papel de periódico (paperina). Esta celebración da la bienvenida al día de "tots sants" o día de todos los santos, en el que no puede faltar la visita al campo santo para honrar y recordar a aquellos seres queridos que ya no están con nosotros.


Recuerdo haber cogido el tren todos los meses de octubre hasta el pueblo vecino solo para tener entre mis manos un cucurucho bien calentito de castañas, como me gustaba pasear con él por las calles de la ciudad o simplemente sentarme en un banco a observar el ir y venir de sus gentes, mientras degustaba su tierna carne.

Entiendo que actualmente sea muy popular la fiesta de Halloween, especialmente para los niños, la difusión a través de los medios y el gran reclamo comercial que supone, cada vez acentúa más la "noche de las brujas" que se está popularizando de manera extraordinaria. No es que no lo encuentre atractivo, Halloween sin duda tiene su encanto, pero si perdemos nuestras propias costumbres, si nos limitamos a adoptar otras de fuera acabaremos perdiendo nuestra identidad. Esta es mi pequeña aportación, porque creo que esta fiesta popular catalana tiene un mucho de romanticismo y un superlativo de familiar.

Panellets, ingredientes (preparar la víspera)

La ralladura de un limón.
250 grs azucar glas (para hacer una masa fina)
300 grs de almendra en polvo
50 grs de patata o 50 grs de boniato
1 clara de huevo





Así se hacen

Mezclar el azúcar, la ralladura del limón y las almendras para conseguir que se integren bien todos los elementos entre sí, una vez conseguido añadir la patata o el boniato (previamente hervida/o) y mezclar bien hasta conseguir una pasta homogénea. Yo me he ayudado de la thermomix, que me ha facilitado mucho la faena. Introducir la masa resultante en una bolsa alimentaria dentro de la nevera hasta el día siguiente cuando será mucho más sencilla de manipular para darle forma.



Preparados para ir al horno

Unos panellets bonitos tienen que tener todos el mismo tamaño, dejando un margen para lo artesanal de la tarea claro está, para conseguir la máxima aproximación he cogido una porción de masa y la he estirado formando un "churrito" que he seccionado en porciones del mismo tamaño, para los panellets alargados. Para los de piñones, chocolate y coco he utilizado el mismo proceso pero luego los pequeños bastones los he convertido en bolas, para los de mermelada (a falta de guinda) y frutos secos solo aplanar la bola y hacer un orificio central para asentar el fruto seco o la fruta escarchada.


Para adherir los piñones y las almendras troceadas solo hay que sumergir los panellets en huevo batido antes de rebozarlos en el fruto elegido, procurando después  cubrir la mayor superficie posible, luego colocarlos en una placa de horno engrasada o con papel sulfurizado, esta última opción es la que yo utilizo, me parece mucho más limpia e higiénica, una vez todos dispuestos en ella pintar con huevo para darles lustre.
Introducir en el horno precalentado a 180º hasta verlos dorados, será entonces cuando estén listos para su consumo.

Una sugerencia, retirar una parte de la masa para que vuestros hijos la manipulen e investiguen con ella, darles la oportunidad de experimentar y decorar sus propios panellets, seguro que os sorprenden! Espero que os animéis a compartir esta tradición catalana con la mejor de las compañías.
Feliç castanyada!

Donde dije digo, digo Diego

Me he pasado más de media vida soñando, yo diría que sueño incluso despierta, pero nunca en ninguna de esas fantasías me habría permitido este baño de afecto popular. Con mucho gusto nace en facebook, de manera anecdótica, la noche del 10 de agosto de 2011, con la sana intención de liberar a todos los amigos de mi perfil de tantas entradas dulces como venía haciendo, muchos de vosotros me sorprendisteis instalándoos en mi pequeña casa. Los primeros 25 seguidores me llenaron de felicidad, había a quien le gustaba aquello que hacía lo suficiente como para brindarme su confianza, ahora, 24 de octubre de 2011 somos una pequeña gran comunidad con 345 seguidores, por todos vosotros me aventuro ahora con este blog, con la esperanza de mejorar el formato que he utilizado hasta ahora, a pesar de haber repetido una y mil veces que este medio me queda grande y con la intención de ofrecer lo mejor de mi misma Con mucho gusto.
Esto no pretende ser un recetario, apenas hace unos meses que juego en los fogones por el simple placer de hacer bello lo sabroso.
Puede parecer frívolo, pero me gustan las cosas bonitas, disfruto con los pequeños detalles que solo sirven como ornamento, por ello, he decidido llenar esta página de todo aquello que me entusiasma, las cosas bonitas y los dulces, con trucos y recetas que mi frágil memoria no retendrá con el paso del tiempo y que quisiera perduraran por ser parte de mi y compartir conmigo un fragmento de mi vida, desde aqui, con la libertad de ser yo misma.
Con mucho gusto, facebook.

Lenguas de gato

Categoría. Dulce             Dificultad: Muy fácil

Cuando uno se da un tiempo para descansar, y cuando digo descansar me refiero a descansar de verdad, a sentir sosiego en cuerpo y mente. Tras la pausa,  vuelve cargando unas maletas llenas de ilusiones, sorpresas, fotos, anécdotas,  gentes, añoranza, lugares, momentos, risas... y unos cuantos kilos de más, solo si traes todo esto se puede decir que tus vacaciones han sido plenas.
Siguiendo este decálogo han transcurrido mis ocho días de relax, son tantos los instantes que retengo en la retina que aun necesito algo de tiempo para organizarlos. Antes de la marcha, quería hacer, como si de un presagio se tratara,  "lenguas de gato" unas galletas que me gustan desde siempre y que recuerdo especialmente cuando se acerca el frío, no hay mejor compañeras para una taza de chocolate caliente en una tarde otoñal.



  Gatos, gatos y más gatos han visto mis ojos durante todos estos días en cada uno de los lugares en los que he estado, estaban por  todas partes, así que no he podido evitarlo, mi primera receta después de las vacaciones no podía ser otra "lenguas de gato" espero que las disfrutéis, porque están uumm...


Me he tomado la licencia de modificar una receta que he encontrado por la web y que me ha gustado especialmente por estar libre de grasas, aunque no de azúcar, no podía ser perfecto... y que dedico a todos los gatos Italianos, Croatas y Griegos.

Ingredientes

220 grs de harina
30 grs Almendra molida
3 huevos
250 grs de azúcar
Aroma de vainilla





Así se hace

Batir los huevos con una batidora de varillas hasta que estén espumosos, seguidamente, incorporar el azúcar poco a poco y continuar montando la mezcla, llegados a este punto agregar unas gotas de esencia de vainilla al gusto. Unir las almendras a la harina y tamizarlas sobre la mezcla resultante para acto seguido, esta vez provistos de una espátula,  integrar estos dos elementos con movimientos envolventes, una vez desprovista de grumos introducir el conjunto en una manga pastelera, donde dejaremos reposar en la nevera hasta que enfríe, alrededor de 20 minutos, mientras realizamos esta operación podemos precalentar el horno a 180º.
He tenido unos pequeños ayudantes ;)
En la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado o untada de aceite o mantequilla, disponer pequeños bastoncillos ayudados de la manga pastelera a la que le habréis hecho un orificio de un centímetro más o menos, dejar espacio entre ellos ya que tienden a expandirse un poco y ellos solos adoptan la forma. Cuando las orillas estén doradas es el momento de retirarlos y traspasarlos a una rejilla hasta que enfríen por completo, salen sobre unas 80 galletas, así que podéis organizar una chocolatada multitudinaria.

  Están muy buenas así o bien bañadas con chocolate de cobertura pero tendréis que esperar a que este solidifique, eso ya lo dejo a vuestra elección.

 
Feliz merienda!


Amor con amor se paga.

El mayor regalo que puedo darte es amarte siempre como lo hago en estos momentos...



Ingredientes:

1 yogurt natural (el vaso de este será la medida para el resto de ingredientes)
2 (vasos) de azúcar
3 de harina
1/2 de aceite
3 huevos
1 sobre de levadura
aroma (en este caso vainilla, pero con un poquito de anís tamien está buenísimo)

Así se hace:

Mezclar todos los ingredientes hasta formar una masa homogénea,  hornear en un molde de entre 18 y 20 cm de diámetro previamente engrasado durante 25 minutos o hasta que al introducir un palillo este salga seco, dejar enfriar y degustar. Bien tapado dura entre 2 y 3 días en buen estado, procurar que el aire no lo toque o se resecarán las partes blandas expuestas. Bon profit.

Magdalenas de chocolate negro

Categoría: Dulce               Dificultad: Muy fácil
Siempre digo que no soy yo quien elige a los libros, son ellos los que me escogen a mí, solo los miro pacientemente, sin referencia alguna y de repente hay algo que me atrae poderosamente hacia uno de ellos...
La historia del libro del que hoy sale esta receta, es si cabe más singular, después de renovar cuatro veces el préstamo de la biblioteca y demorarme infinitamente en la última entrega (esto no la hagáis nunca) hasta el punto de sentir  vergüenza, uno de mis queridos hermanos sacrificó su orgullo y lo entregó por mí, pero a la vuelta, sus manos no volvían vacías, con el viajaba "365 tentaciones de chocolate",   de eso hace varios meses así que ya es hora que inaugure alguna de sus páginas.

Ingredientes

170 grs. de mantequilla
170 grs. de chocolate negro troceado
3 huevos
220 grs. de azúcar
80 grs. de harina
40 grs. de cacao en polvo

Así se hace

Mezclar los 170 grs. de chocolate fundido con la mantequilla y reservar
Batir los huevos con el azúcar, cuando la mezcla esté bien unida incorporar el chocolate y la mantequilla y mezclar bien. Tamizar la harina con el cacao en polvo y agregarlos a la mezcla, una vez la masa sea homogénea  repartir en los moldes. Esta es una masa muy espesa y que tiende a subir poco por lo que podéis llenar las cápsulas casi hasta el borde.
Hornear a 170° durante 25 minutos, al sacarlos no os asustéis si están muy abiertos, al enfriarse tienden a recuperar su forma. Dejar enfriar sobre una rejilla y degustar.




Quien las ha probado no ha dicho palabra hasta terminarlas...