Suspiros, galletas, fracasos... y otras cosas

Seguramente si hiciese un cálculo de los kilos de azúcar que he gastado durante toda mi vida intentando hacer merengue la cifra rondaría los 200, mi frustración va en aumento cuando veo que el resto de la humanidad hace unos merengues perfectos, divinos diría yo... bueno, hoy aprovechando que las dulces hermanas Vinuesa habían hecho merengues en su último post, me he animado a emularlas para volver otra vez a la realidad, jamás podré hacer mi dulce preferido, al menos mientras no llegue a casa la Kitchen Air, ciertamente me va bastante bien sin ella, pero ni mi thermomix ni mi brazo consiguen tan codiciado dulce, sé que es una locura, pero estoy dispuesta a hacerle un hueco en mi cocina solo por un merengue...
El resultado no ha sido el deseado ya que les faltaba cuerpo seguramente por falta de entrada de aire en su elaboración, pero prometo superarme, encontraré la manera con o sin KA, algún día haré un merengue de revista, espero que seáis testigos de ello.
Tras el "fracaso" de mis últimas galletas debido a la glasa y como soy muy perseverante y tenaz, hoy os traigo una nueva galleta, la verdadera protagonista de esta entrada, la galleta entre las galletas, esto va a quedar muy pretencioso sin duda alguna. La galleta que demuestra que todo es posible o como diría Ana, mi dulce Ana luego hablaré de ella, que querer es poder. Me parece delicada, perfecta, un trabajo precioso, ¿sabéis porque es tan perfecta? porque no he hecho ningún curso, porque carezco de boquilla alguna de estas tipo 00, 0, 1... porque está hecha a mano alzada, a pulso, con ayuda de una manga pastelera y mucha voluntad, porque esta galleta demuestra que es posible, todo es posible....

No hay más premio que la satisfacción, ni mejor recompensa que el resultado, pero no nos engañemos, no habría sido posible sin la ayuda indirecta de tantos blogs por los que paseo, donde sus abnegadas propietarias nos ilustran, por ello gracias a todas ellas, porque sin ellas esta galleta no habría sido posible.
Y ahora permitidme que agradezca a Ana su regalo de cumpleaños que llegó hace unos días de forma inesperada, se trata del Cake stand que alberga a la delicada galleta, os dejo un primer plano..

Gracias a todos los que me seguis y dejáis vuestros comentarios, a los que estáis empezando y a los que hacéis cosas bellísimas, es un honor teneros a todos por aquí.

Crema catalana sobre base de bizcocho

Según el sondeo que lancé al aire hace escasos días, he llegado a la conclusión, que lo que más interesa son los postres, es natural, pocas cosas hay que endulcen tanto la vida...
Para este postre es necesario una plancha base de bizcocho, para la que necesitaréis:

Ingredientes:

 4 huevos
 100 grs de harina 
 100 grs de azucar

Así se hace


Mezclar los huevos con el azucar hasta obtener una textura esponjosa tal y como muestra la imagen,

a continuación añadir la harina tamizada e incorporarla con movimientos envolventes, una vez listo extender sobre papel sulfurizado previamente engrasado e introducir en el horno precalentado a 180º durante 15 min.  una vez frío reservar.
Esta es la receta del brazo de gitano, como esta vez yo quería una base más ancha utilizé un molde.
 
Proceder a elaborar la crema catalana, yo utilicé la Thermomix, es muy cómodo, limpo, rápido y nunca jamás falla, solo he modificado el tipo de leche, en mi caso la misma cantidad pero semidesnatada

Cuando está lista solo queda montar el plato. Con ayuda de un emplatador redondo cortamos una base de bizcocho que podemos emborrachar con un poquito de licor, si no hay niños, o bien con almibar, de esta manera estará más jugoso, sobre esta añadimos una capa de crema catalana, ponemos una galleta y terminamos con otra capa de crema catalana que cubriremos con azucar y quemaremos con un quemador o en su defecto con el gratinador del horno, dejamos reposar en la nevera, cuando esté fria retiramos el emplatador y servimos.


Bon profit !

buttercream a base de fresas naturales

Categoría: Relleno "Frosting" o "glaseado"     Dificultad: Fácil 

Ingredientes


una pizca de sal
60 gr de puré de fresa a partir fresas congeladas enteras o pasadas por un colador para liberarlas de las pepitas
375 g de mantequilla sin sal atemperada y a trozos
500 g de azúcar glas tamizada
15 ml de leche
extracto de vainilla

Batir la mantequilla hasta conseguir una crema blanca y esponjosa, agregar el resto de ingredientes salvo el puré de fresa y mezclar hasta obtener un frosting cremoso y esponjoso, una vez conseguida una mezcla suave incorporar el puré y mezclar hasta obtener una correcta homogeneidad.


Listo para ser utilizado como relleno y cobertura, recordad que al llevar un gran porcentage de mantequilla endurece en la nevera, así que si obtais por este método de conservación (puede estar en ella 5 días) recordad sacar el pastel un ratito antes para que se atempere, si preferís cubrirlo con una tartera y tenerlo a la vista, porque os ha quedado precioso, recordad comerlo antes del tercer día.

Magdalenas de beicon y queso

Categoría : Aperitivo         Dificultad : Muy facil
Ingredientes

- 80 gr. de beicon en trozos muy pequeños
- 2 huevos
- 30 g de leche
- 100 g de harina
- 10 g de levadura química
- 80 g de queso rallado
- 40 g aceite suave

Así se hacen:

Precalentar el horno a 180º  En un recipiente mezclar la leche (30g) y los 2 huevos, cuando estén integrados añadir la harina (100 g) y la levadura (10 g) previamente mezcladas y tamizadas, a continuación incorporar el queso (80 g), el aceite (40 g) y el beicon (80 g) hasta obtener una masa homogénea. Distribur en cápsulas (preferiblemente pequeñas, pensad que se trata de un aperitivo) y hornear durante 12-15 min.


Cake pops de Oreo y Fresa

He aquí mi periplo en la elaboración de estos pequeños pedacitos de felicidad, sí eso son para mí los cake pops, gotas de felicidad para el paladar, deseados por los niños y agradecidos por los adultos que ven cubierta toda nostalgia de la pasada niñez, donde no había que justificar el consumo de dulce alguno, debido a su justo tamaño.
  Mis primeros cake pops datan de febrero de este mismo año y fueron presentados en capsulas para bombones ante la imposibilidad de sostenerlos a modo de "chupachups", pero veía las maravillosas creaciones de Bakerella tan elaboradas y perfectas que me parecía increíble no poder lograr algo parecido, bueno, está claro que tengo que seguir practicando...
  El problema de las obsesiones es que piensas en ellas continuamente, lo que por otra parte te abre un universo de extraordinarias combinaciones que en algún momento llegan a materializarse. Si me preguntaran no sabría decir con exactitud a que sabe una galleta Oreo, es un sabor tan particular que su nombre la define por si mismo, de lo que no me cabe ninguna duda es que están deliciosas y unidas a *Reny Picot postre de queso con fresas, forman una combinación única.
  Así que se me ocurrió casar estos portentos y salió un relleno, a mi parecer extraordinario, nada pesado y fácilmente combinable, apto para los amantes del queso pero también para aquellos que no lo toleran, pues su sabor es tan suave que queda perfectamente camuflado entre el polvo de Oreo. Llegados a este punto decidí transformarlo en cakepops, pese a que la solidez conseguida no era la más indicada y todo apuntaba a un desastre. Es más que probable que alguien antes que yo haya hecho esta combinación, pero como lo ignoro la hago mía.
  Una vez las Oreo en mano las pulvericé enteras, sin retirar el relleno, a la mezcla añadí postre de queso sabor fresa Reny Picot (paquete y medio de oreo por dos envases de queso) la proporción es variable y va en función de la homogeneidad que se le quiera dar, cuando obtengamos una masa espesa, procedemos ha hacer bolitas ( vuestro mejor aliado unos guantes de látex) es importante tener en cuenta que su tamaño no debe ser muy grande, pues se trata de pedacitos de placer y unas bolas de tamaño excesivo dificultaría su ingesta y la volvería altamente engorrosa.
Una vez repartida la masa en porciones, meter en la nevera y refrigerar durante una hora mínimo, una vez pasado el tiempo de frío, fundir chocolate y proveeros de unos palos para piruletas (si tenéis ocasión de encontrar) o bien (como en mi caso) unas brochetas de madera que podéis encontrar muy económicas en cualquier bazar. Mojar un extremo de la brocheta en el chocolate e introducirlo en la bola de Oreo, una vez las tengáis todas dispuestas en una bandeja o similar, situarlas en el congelador hasta que la masa endurezca y quede sellada al palo, será entonces cuando estén listas para bañarlas en chocolate sin temor a que se caigan. Es básico tener una base de porexpan para pinchar las brochetas una vez recubiertas, para mi desgracia el día que las hice hacía tanta calor que se descongelaban al entrar en contacto con la atmósfera así que la cosa empeoraba al bañarlas en el chocolate, por lo que me vi forzada a introducirlas en la nevera una a una en el mismo momento que las recubría, y por la temida fuerza de la gravedad, además las situaba en posición inclinada... ya veis un ir y venir a la nevera constante, inevitablemente algunas se perdieron por el camino, otras fueron empaladas sin remedio alguno y las menos afortunadas, fueron engullidas... no contenta con el resultado, pese a que era muy bueno, y temerosa por las altas temperaturas, 24 horas después de estar en la nevera y sirviéndome de la misma metódica metodología les di una segunda capa de chocolate para reforzar su estabilidad, y unas horas después de solidificar esta segunda capa, los semi sumergí en Candy Melts.
  Si bien es cierto que fueron muy laboriosos, no puedo estar más satisfecha del resultado final y mucho más agradecida por los elogios recibidos de parte de todos aquellos que los probásteis... aunque lo mejor de todo fue, sin duda, ver las chocolateadas caras suplicantes de mis hijos trás de mí pidiendo que les revelara el paradero de tan deliciosas pequeñas obras de arte.
Así se hicieron los cake pops de Oreo y fresa para el cumpleaños de Unai
* No soy partidaria de dar marcas comerciales, pero esta casa Asturiana se lo merece, podéis ver toda su gama de productos aquí